Chema de la Peña: «Antes el cine se disfrutaba y ahora solo se consume»
U na de las pasiones del director salmantino Chema de la Peña (1964) es investigar sobre el cine e ir llenando los muchos espacios en blanco que todavía no tienen reflejo en las Filmotecas. Su último proyecto habla ya, desde el título, por dónde van los tiros. 'Un cine como tú en un país como éste' suena a Burning, a ventanas abiertas para ventilar cuatro décadas de franquismo y a calles tomadas por la ciudadanía hambrienta de ganas de vivirse. De la Peña se ha fijado en el decisivo quinquenio 1975-1980: la Transición. «Fue una ruptura total con el pasado -explica-. Directores como Fernando Trueba y Fernando Colomo sacaron las cámaras a la calle». Y la calle supo agradecérselo interesándose por un cine que «conectaba con el público y sus apetencias. No importaba que no tuvieran dinero, ni productoras, como admiradores de la 'nouvelle vague' francesa aportaron frescura y temas sin tanta trascendencia, pero que interesaban a la gente», continúa el realizador salmantino.
Una aceptación que se traducía en éxitos de taquilla, en las que las películas de estos y otros directores lograban estar varios meses porque, como recuerda el investigador y director, «en aquellos tiempos no había esa carrera por la taquilla. Cuando miras atrás sirve de reflexión para pensar qué estamos haciendo ahora, un tiempo en el que se exige una promoción bestial y, si no sales con 200 copias al estreno y en dos semanas no has recuperado con la taquilla, no tienes futuro. Es una locura pero es lo que tenemos hoy. Antes el cine se disfrutaba y ahora se consume».
Aquel éxito no quitó un ápice de riesgo y arrojo a los Fernandos, que hacían «un cine de trinchera, casi de guerrilla, tanto por las condiciones tan precarias como por la temática rompedora con todo lo que se había hecho con anterioridad». Para el director de 'Sud Express' una de las grandes aportaciones de estos pioneros fue la autogestión de su cine, que se tradujo en la creación de las primeras productoras. «Los directores de hoy, entre los que estoy, somos deudores de una forma de hacer y buscar fórmulas para hacer cine», y recuerda a autores como Álex de la Iglesia, Fernando León de Aranoa o Alejandro Amenábar, que también se producen hoy día sus propias películas. Además esta forma de trabajar «creó una cadena en la que entraron jóvenes realizadores hoy consagrados».
No es la primera vez que el director de origen charro elige un trozo del pasado para averiguar qué pasó con su cine. En 'De Salamanca a ninguna parte', uno de sus primeros trabajos, 'viajó' un poco más atrás e investigó la libertad de prensa en el franquismo de los años cincuenta.
Más investigaciones
De la Peña descubrió en su día que un buen documental como aquel que dedicó a autores como su paisano Martín Patino, Borau, etc «me lo pidieron de muchas hemerotecas y llegó al MoMA de Nueva York, el Pompidou de París o todos los Institutos Cervantes». Un objeto de estudio pedagógico en el que «ya le ha echado el ojo» a una nueva etapa: «Quiero trabajar sobre esa línea de directores vascos como Bajo Ulloa, Uribe,... pero también están pendientes los tiempos de Berlanga o Bardem... Hay mucho que analizar».






