El despotismo revolucionario
La revolución tuvo estas cosas: Fidel y el Che podían echar un 'visazo' tras el triunfo, acercarse a un elitista club de golf, echar unos hoyos ante el espanto de sus socios, aún incrédulos por la nueva situación política, y decidir, de camino al despacho, que aquel lugar albergaría el mayor campus de escuelas de arte jamás visto en el mundo. Así nació el proyecto de las Escuelas Nacionales de Arte que la espléndida película de Alysa Nahmias y Benjamin Murray narra desde sus cimientos hasta su abandono. 'Espacios inacabados' se deja llevar por las versiones de sus protagonistas, ya entrados en años, y cuyas vidas se han visto condicionadas por este pantagruélico proyecto revolucionario.
El artista y arquitecto Ricardo Porro cuenta con detalle, el mismo que cultiva quien no ha sido capaz de olvidar los agravios, cómo se le propuso la gesta: debía diseñar y dirigir la obra de cuatro escuelas nacionales de arte y, a pesar de que no habría límite de medios, en cuanto comenzasen las obras todo debería concluirse en dos meses. Para semejante proyecto contó con la colaboración de los arquitectos Roberto Gottardi y Vittorio Garrati. Cada uno de ellos se encargó de la creación de una de las escuelas nacionales sometiéndose a un vanguardismo y una coherencia reevolucionaria evidentes. Todas ellas ilustran la arquitectura de un nuevo tiempo, donde la jerarquía y la exclusión desaparecen en la relación entre el espacio y el hombre. La naturarleza abraza las construcciones que fluyen e inspiran al paso de los estudios.
Como quiera que el bloqueo contra la isla de Cuba ya era un hecho, los tres arquitectos responsables del proyecto debieron hacer uso de materiales asequibles en la isla. El barro en forma de baldosa y ladrillo se convertirían en la esencia identitaria del conjunto, así como la cúpula catalana, conseguida gracias a la yuxtaposición de hileras de placas de cerámica, que determinarían el aspecto exterior y la relación con la luz en el interior. La arquitectura orgánica y simbólica, deudora de Gaudí en su relación con las formas naturales y el uso de materiales, es todo un paradigma.
Sin embargo, esta utopía artística, donde la implicacion era tal que hasta los alumnos empapados por el espíritu revolucionario colaboraban en las obras, pronto se vio oscurecida por la cara oculta del régimen autoritario. Como cualquier aparato sustentado en una propaganda docente y déspota, miembros del gobierno comienzan a suponer que las escuelas nacionales de arte serían lugares donde el espíritu crítico, la curiosidad y la libertad pudieran parecer asignaturas obligatorias, al punto de que pronto se convertirían en un nido de disidencia. Ante semejante riesgo cabía una solución sencilla y rentable. Solo bastaba con paralizar el proyecto. Las consecuencias provocaron el ostracismo de sus autores y de sus trabajos.
La película es capaz de recrearse en el desencanto de los tres arquitectos que afrontaron la situación con distinta suerte hasta que el interés internacional saca los colores al régimen castrista por semejante abandono.
El documental traza con magistral ironía y delicadeza las líneas de arte, maltrato y vanidad que delimitan la actuación de todos sus protagonistas, incluido Fidel Castro, y despliega una gran sensibilidad con la privación social que todo este capricho político, en su acción y en su omisión, provocaron.
Villi Hermann ha presentado 'Gotthard Schuh. Una visión sensual del mundo', delicado retrato del fotógrafo suizo y de su periplo por diversos rincones del mundo. Desde Suiza hasta Indonesia, la película regresa a los lugares que Schuh fotografió en busca del cambio y de lo intacto. La cámara es recurrente al situarse en el mismo lugar para registrar estas diferencias, o busca aquella belleza que cautivó al viajero y fotógrafo suizo. Schuh consigue retratar la belleza y la paradoja, la cautivación de la actividad humana y su relación con un entorno. Sus fotografías, a menudo, rescatan detalles fugaces, coreografías grupales involuntarias que, sin embargo, retratan a un pueblo y un momento histórico. Aun así, la película depende tanto del trabajo fotográfico de Schuh que bien pudiera parecer una exposición envuelta en una música cautivadora. No habrían sobrado más detalles biográficos del artista.
'Espacios inacabados'
Nacionalidad: E stados Unidos. Director: Alysa Nahmias, Benjamin Murray. Fotografía: Benjamin Murray. Música: Giancarlo Vulcano, Escuela de Música de Cuba. Duración: 86 minutos.
CINE ROXY B . Día 26, 11:30 h.
'Gotthard Schuh. Una visión sensual del mundo'
Nacionalidad: Suiza. Director: Villi Hermann. Guión: Villi Hermann, Eve Martin. Fotografía y montaje: Alberto Meroni. Música: Zeno Abaglo, Christian Gilardi. Duración: 89 minutos






