Maryam Keshavarz: «He recibido amenazas por esta pelÃcula»
29/10/2011
V.M. NIÑO
Una película sobre la censura y cómo liberarse de ella». Así definió ayer la neoyorquina de ascendencia iraní Maryam Keshavarz su película 'Circumstance', una alternativa de esperanza para las mujeres que sufren la represión de los gobiernos islámicos. «Sabía que este trabajo significaba que no podría volver a Irán». Preguntada por las reacciones desde el país, aseguró que ha recibido amenazas. Ante la imposibilidad de obtener permisos para rodar en Irán, lo hicieron en el Líbano con no pocas dificultades. «También allí hay tensiones entre conservadores y liberales», aseguró.
Pero la joven directora deja a un lado la política para definir su filme como una historia «sobre la incapacidad de expresar quién eres por culpa de un entorno opresivo. Se trata de encontrar un espacio seguro para poder refugiarse. Las dos jóvenes protagonistas lo encuentran en su sexualidad y en la imaginación, un lugar donde eres invulnerable». Keshavarz aborda desde este punto de vista la homosexualidad, no como tema central de la película, pero sí como refugio de unos jóvenes que viven una cultura donde las mujeres están segregadas del mundo de los hombres. «La sexualidad para mí es algo holístico, forma parte de algo más grande que es la familia, la cultura». En el resultado de la película el lenguaje visual desempeña un papel fundamental: «Trabajé duro con el fotográfo porque ambos pensamos que el color y el encuadre ayuda a contar la historia con más fuerza».
Formada entre EE UU e Irán, confiesa que su visión del mundo islámico es una mirada de afuera hacia adentro: «Vivo entre dos mundos, entre dos países que se detestan. Cuando estudiaba en Irán mis profesores me trataban fatal por mi vinculación con el país norteamericano». Aunque no es autobiográfica, el origen de la película está en su propia familia, que pertenece a una corriente ideológica del lado de las posturas más liberales del país. «La inspiración fueron mis primos y mi tío. Me interesó cómo una persona liberal es capaz de crear un santuario de libertad en un entorno represivo». Se refiere a la cultura 'underground' que viven los personajes de su historia, ambiente que le sirvió a Kesharav para recrear esa necesidad de evasión.
La directora y guionista destacó la importancia de las últimas olas revolucionarias de Oriente Medio y espera que su película ayude a muchas mujeres de estos países «que han llorado viendo esta película». Le emocionan los correos de apoyo de gente joven que recibe y el debate que ha generado el filme en EE UU.






