Jorge Fons: «México está atrapado en el modelo económico y cultural de EEUU»

V. M. NIÑO | 26/10/2012
Jorge Fons, en el Teatro Calderón donde 'vive' esta semana. :: Gabriel VillamilCosechó una Espiga de Oro, premió a los Dardenne y aquí está de nuevo Jorge Fons (Veracruz, 1939).
 

Jorge Fons, en el Teatro Calderón donde 'vive' esta semana. :: Gabriel VillamilCosechó una Espiga de Oro, premió a los Dardenne y aquí está de nuevo Jorge Fons (Veracruz, 1939). El director mexicano, 'el maestro' le llaman sus colegas más jóvenes, preside el jurado de la sección oficial de este año. Está viendo cine muy diverso y largos muy largos.

-El cine mexicano ha tenido una gran presencia internacional en la última década, ¿se debe al peso individual de sus artistas o al fruto de iniciativas a más largo plazo?

-Se debe a una combinación de elementos. El cine mexicano ha tenido un buen momento y además ha recibido distintos apoyo. Por un lado, ha logrado diferentes formas de expresión coincidentes: hay unos cuantos cineastas que han trabajado fuera, han hecho un cine cosmopolita, internacional que ha tenido una gran difusión y otros que han hecho un cine nacional, en el que ha habido un gran auge de producción, se ha incrementado el número de películas que a su vez permite que aumente la calidad, al haber más hay más posibilidades de que sean buenas. Las dos escuelas nacionales han seguido trabajando, dando egresados que han ido cubriendo plazas, hay más directores, más mujeres. También es notable el apoyo de la Academia

-¿Sigue vinculado a la Academia?

-Como consejero, pero en 2002 dejé la presidencia.

-¿Ha habido incentivos a la producción en México?

-Se ha diversificado la producción y se aprobó el Artículo 226 que permite a los empresarios hacer aportaciones económicas al cine sin tener que tributar por ese dinero, que ha animado a muchos a invertir. Pero, por otro lado, sigue mal en las ventanas para salir, para difundirse. Las pantallas mexicanas están ocupadas por las películas de Hollywood al 92%, as que la exhibición de cine nacional y del resto de los cines es escasa, desalentadora. Se hace cine mexicano pero se ve poco cine nacional y mal. No se ha establecido un vínculo del cine mexicano con su público por lo que hay un crecimiento falso, se hace pero no se ve.

-Ha hecho documentales, televisión, publicidad, cine ¿ha utilizado cada registro de distinto modo o está el mismo autor detrás?

-Mi caso se corresponde a lo que vive un cineasta en México, lo que hemos hecho la mayoría. He tratado de aprovechar y entrar en la medida de lo posible en todos los campos, también el teatro o la ópera. Aunque lo de uno, para lo que estudió es para el cine, a pesar de que lo haga de manera aislada, con muchas pausas. Para mí lo principal es hacer una película. Siempre fue difícil levantar un proyecto, aún en los tiempos de auge.

-Ha adaptado obras de Vargas Llosa, Nagib Mahfuz, Álvaro Uribe, ¿qué relación mantiene con la literatura?

-Parece que de una manera irremisible, cuando uno voltea la cabeza se da cuenta de que la mayoría de sus películas son adaptaciones de las obras de otros de manera que la relación es total. Algunas tienen guion propio, mío como en 'La sorpresa', 'Nosotros' o 'Casualidad', 'Amanecer' tiene guion de otro colega, pero el resto prácticamente son adaptaciones de cuentos o novelas. Me paso el tiempo apostándole a las cosas, a lo que me anima, lo que me hace cerrar el ojo. Por ahí está el camino de mi próxima película pero luego se me cruza un texto. Tenía otros planes cuando se me cruzó la novela de Uribe. Ahora estoy a la mitad de un guion pero ya dudo de que le vea rodado y no acabe adaptando otro texto. No tengo prurito, solo quiero hacer otra película y si lo logro, pues bien.

-¿Qué hay de ficción y qué de realidad en la adaptación de 'El atentado'?

-Aunque 'El atentado' está basado en un hecho real, en un atentado ridículo y patético contra el presidente Díaz en 1847, la historia está llena de elementos fantásticos que tienen algo de realidad pero hay mucho de invención. Hay una variación sobre el texto, mi punto de vista. Someto la acción a una representación teatral.

-¿Qué punto de vista elegió?

-En este caso deba ser una película celebratoria del centenario de las revoluciones nacionales, de la independencia, pero he hecho una película crítica, he aprovechado para decir algunas cosas. Por un lado hay una reminiscencia de la vieja escuela de teatro popular mexicana por otro un melodrama y a la vez un thriller.

-¿Cómo está en México la industria cultural?

-El cine mexicano es ya una parte de México, aunque el país viva en una crisis permanente. Ha pasado doce años difíciles de ruptura con los 71 que estuvo el PRI en el poder. Pero a la vez gobierna la derecha de nuevo que en lo sustancial atrasa al país. La desigualdad y la injusticia permanecen. Ahora vivimos una crisis universal. No hemos logrado hacer una unión latinoamericana a pesar de tener tantas cosas en común, eso que ustedes han logrado en Europa. Es una pena que en México no se vea cine de nuestros vecinos latinoamericanos. Sufrimos la hegemonía económica y cultural de Estados Unidos, estamos atrapados en su modelo.